Árboles con alma


Mi abuelo, ilustre abogado y popular poeta costumbrista altoaragonés, publicó en 1935 una poesía en homenaje a los árboles dedicada a los niños. Se trataba de un poema sencillo, pedagógico, amable: a continuación transcribo la primera estrofa:

"La cuna en que nuestra madre / nos mece en la edad primera, / la lumbre de los hogares / de las risueñas aldeas, / el techo que nos cobija, / los muebles que nos rodean, / las flores que nos perfuman, / los frutos que nos sustentan, / los libros en que estudiamos / y el arca en que nos entierran; / son producto de los árboles / que véis crecer por doquiera" ...

Pues bien, el objeto de este blog es unirme a ese homenaje y dar a conocer los árboles ya que no con versos míos, con fotografías mías... Y con poemas acerca de los árboles de autores consagrados. Por cierto, el resto de la poesía de mi abuelo podéis leerlo en la entrada "Los árboles" de este blog.

sábado, 13 de noviembre de 2010

Robinia. Falsa Acacia. (Robinia pseudoacacia)


La robinia, robinia negra o falsa acacia, también conocida como acacia de flor blanca, es un árbol perteneciente a la familia de las leguminosas. Esta falsa acacia, asi llamada porque no pertenece, de hecho, al género "Acacia", puede alcanzar entre 20 y 25 metros de altura. Es oriunda del Este de los Estados Unidos pero se ha introducido en otros países. Esta especie toma el nombre de Jean Robin, biólogo francés que la trajo de las colonias de América a Francia en 1601.



Aquí tenemos un ejemplar situado en la calle Iradier de Barcelona.







Se ha introducido tan bien en nues-tros países que ha llegado a considerarse como especie autóctona. Pero no lo es. Aqui vemos un par de ejemplares romanos, situados cerca de la basílica San Pablo Extramuros:


 Hay muchas sub-especies y variedades de estas acacias. La siguiente es, probablemente, un ejemplar de "acacia de bola", ideal para alineaciones urbanas: muy frondosa y no muy alta. Esa se encuentra en Barcelona, al lado de la antigua plaza de toros de "Las arenas", hoy centro comercial:


Otra de esas acacias más densas. Ésta, muy "anciana": está delante de la Facultad de Derecho de la UB:


Es una fotografía primaveral: Al final de verano se ha oscurecido mucho: aquí lo vemos


 Ésta última es efectivamente muy anciana: necesita unos notables apoyos externos...,  Son árboles de crecimiento rápido, pero longevos. Pueden llegar a vivir unos 200 años.


Sus hojas son caducas, y están compuestas por entre 9 y 21 folíolos no dentados tales como los que veis a continuación:

Las anteriores son hojas romanas, las siguientes, hojas barcelonesas. Son hojas de color verde claro. Se disponen en forma alterna sobre las ramas.

















Las flores, blancas y olorosas, se presentan unidas en racimos:


                                                              En primavera dan un alegre colorido a nuestras calles. Ampliando esta foto comprobaréis que son muy bonitas


Los frutos son de tipo leguminoso,  de color marrón-rojizo; de unos 8 centímetros de longitud.

Como las flores, se reunen en pequeños grupos,
 como racimos colgantes


Esos frutos permanecen en el árbol durante buena parte del invierno: confieren al árbol una característica mezcla de color verde y marrón como veis en este que esta situado cerca de Ripoll:


Aqui abajo véis una clásica ramita de falsa acacia con esos afamados pinchos que tanto hacen sufrir a los aficionados a la bicicleta de montaña


Este es el tronco de uno de nuestros árboles romanos: son troncos recios con la corteza muy fisurada. Su madera es dura y de mucha calidad






















Y este es el tronco, recto, firme y con hondas grietas, de otra acacia catalana: 






























Vemos, por último, una robinia primaveral, llena de flores blancas, situada al borde
de la
autopista de Mataró.








Son árboles muy resistentes al frío.

viernes, 12 de noviembre de 2010

Sófora. Acacia del Japón. (Sophora japonica)

La Sófora (femenino) o Sofor (masculino), también llamado árbol de la miel, árbol de las pagodas y falsa acacia del Japón, es un árbol de la familia de las leguminosas, procedente del Asia Oriental. Es un árbol de hoja caduca muy empleado en las avenidas y calles de Europa y América por su atractiva figura y sus flores blancas, que aparecen a fines del verano después de que muchos otros árboles ya han perdido las suyas.

Este ejemplar, de los más notables localizados en Barcelona, se encuentra delante del antiguo Palacio de Deportes:


Se introdujo en España en torno al 1750. Actualmente se le puede ver en las calles de muchas de nuestras ciudades. Éste  está en la calle Ganduxer, también de Barcelona: 







Éste es el tronco de uno de esas sóforas: con la corteza pardo oscura, con profundas grietas; recto y firme. 






Crece lentamente hasta alcanzar de 5 a 20 m de altura

Las hojas, caducas,  son pinnado-compuestas como puede verse en las dos fotos que siguen.


 Tienen  de 11 a 13 foliolos lanceolados, de color verde oscuro en su haz y más claros en el envés, márgenes enteros y nervaduras que se prolongan hasta el ápice.

                                                       
Sus bellas flores estivales, de delicado perfume, colores blanco-cremosas, reunidas en racimos formando grandes panojas terminales de hasta 25 cm,
 dan un especial atractivo a nuestras calles


Otro conjunto de flores de cualquiera de nuestras sóforas:


Y, ahora, la vista de la acacia del Japón del Palacio de Deportes, cuajada de flores:


   Éste es otro de las árboles de la calle Ganduxer en plena floración



Y esta sófora, también florida, se encuentra en la Avenida de la Castellana de Madrid. En efecto, también en Madrid hay muchas y preciosas Acacias del Japón:



El fruto es una legumbre no muy larga, de color verde, con numerosas estrías. Sus semillas tienen forma ovoidal. Aqui véis unos cuantos:


Y aquí más "legumbres":


Los frutos vuelven a cambiar la visión de estos árboles, tras la correspondiente simplemente a las hojas y la correspondiente a las flores, antes vistas, vemos ahora la perspectiva del árbol del Palacio colmado de frutos...

De lejos la visión es bastante confusa. Más de cerca se "precisa" más la presencia y forma de las legumbres, en este otro árbol:



     Y en éste de la izquierda. Un porte efectivamente algo confuso

                                                                                                         El tronco de ese árbol, también de Ganduxer, es asimismo recio, columnar, con corteza notablemente estriada
Por último, una peculiar vista de otra sófora, situada en el Maresme, con una espectacular presencia de frutos iluminados, o casi "quemados" por el sol de una tarde de Agosto.





Abeto Rojo. Pícea. (Picea abies)

Picea abies, la pícea común, pícea de Noruega o pícea europea, es una conífera de la familia de las pináceas. No pertenece al género Abies, el género de los abetos, pero por su similitud con ellos en ocasiones se la llama "abeto falso" o incluso "abeto rojo". Originaria de toda Europa, desde escandinavia hasta los Cárpatos y los Balcanes, suele formar bosques en altitudes superiores a los 800 metros






La Pícea, abeto rojo, es una notable conífera. En muchos países del norte de Europa se le considera el abeto típico de Navidad. Puede alcanzar los 70 m de altura, aunque generalmente no sobrepasa los 30-50 metros.








 La pícea de la anterior fotografía está en Ribes de Fresser..

 

   La de aqui a la derecha está en... Linderhof: en el sur de Alemania. Es una preciosa y esbelta pícea que corrobora la afirmación de que el origen de la especie es centroeuropeo.



Un buen modo de distinguir las píceas de los abetos comunes es observar la manera en que las piñas se insertan en las ramas: en las píceas las piñas "cuelgan" de las ramas; en los abetos blancos se "apoyan"  sobre ellas. En las siguientes fotos se observa esa circunstancia...


Como véis, los conos (piñas), al igual que en el resto de las especies de píceas, son colgantes. Miden entre 10 y 20 cm de largo. Las piñas jóvenes son verdes...


Más piñas... de esa bonita pícea, situada en Ribes de Freser






... las piñas maduras son de un color marrón parduzco, según podéis ver en éstas, fotografiadas en el suelo de un bosque de píceas.













Pero antes de llegar a ese color parduzco pasan por el precioso color rojizo-morado de esas piñas de otra de las píceas de Ribes (o quizás sean piñas de una pícea de otra variedad...: es una pícea situada en las afueras de Ribes, hacia el Taga)




Vemos ahora un peculiar conjunto de piñas:  


Evidentemente para que las inflorescencias femeninas den lugar a esas piñas han de ser fecundadas por el polen que se genera en las flores masculinas, en las inflorescencias masculinas: se trata de unos saquetes pardos similares a los de muchas otras coníferas; en este caso pardo-rojizos; saquetes que contienen innumerables granos de polen:











A la derecha, contemplamos algunas de esas esas inflorescencias




La pícea presenta hojas aciculares de entre 1 a 2,5 cm de longitud, rígidas y puntiagudas de color verde oscuro brillante. Las ramas nuevas que brotan en primavera son amarillo verdosas.





Vemos ahora las hojas más de cerca:








Sus ramas crecen horizontal-mente; en la parte más alta son ascen- dentes. El tronco es recto; la corteza parda o rojiza.


La foto de la derecha corresponde a una hermosa pícea cuyo encuentro nos ha sorprendido: está situada en Barbastro, en la plaza del Ayuntamiento.






El abeto rojo es verdadera- mente uno de los árboles que dominan los bosques de la Europa central: lo comprobamos en esta fotografía tomada desde una cumbre próxima al lago Walchensee, en el sur de Alemania:


Para terminar incluimos una visión más próxima de uno de esos bosques de píceas del sur de Alemania: