Árboles con alma


Mi abuelo, ilustre abogado y popular poeta costumbrista altoaragonés, publicó en 1935 una poesía en homenaje a los árboles dedicada a los niños. Se trataba de un poema sencillo, pedagógico, amable: a continuación transcribo la primera estrofa:

"La cuna en que nuestra madre / nos mece en la edad primera, / la lumbre de los hogares / de las risueñas aldeas, / el techo que nos cobija, / los muebles que nos rodean, / las flores que nos perfuman, / los frutos que nos sustentan, / los libros en que estudiamos / y el arca en que nos entierran; / son producto de los árboles / que véis crecer por doquiera" ...

Pues bien, el objeto de este blog es unirme a ese homenaje y dar a conocer los árboles ya que no con versos míos, con fotografías mías... Y con poemas acerca de los árboles de autores consagrados. Por cierto, el resto de la poesía de mi abuelo podéis leerlo en la entrada "Los árboles" de este blog.

sábado, 18 de junio de 2011

Ginkgo. (Ginkgo biloba)

El ginkgo es el árbol de origen más antiguo en términos de evolución. Es un árbol de la Era Secundaría: debió servir de alimento a los animales antediluvianos.

Puede llegar a medir 25 ó 30 metros... y a vivir más de 1.000 años.

Arbol de hoja caduca que en otoño adquiere un bello color amarillo, como vemos en este ejemplar situado en la falda de Montjuich, en Barcelona.







El gran ginkgo de la izquierda está en Madrid, en una glorieta inmediata al Paseo del Prado.




Es un árbol peculiar; es un "fósil". Quizás ha sobrevivido por considerarse sagrado en China... 



 La corteza de su tronco y ramas es gruesa, de color gris claro, con grietas...





Este jóven ginkgo, también madrileño, es muy característico: sus ramas superiores son divergentes, abiertas.












El arbol de la izquierda
está en la Vía Augusta de Barcelona, junto con otros varios "congéneres". Ya más maduro, adopta una forma más bien cónica.







Sus hojas son inconfundibles: Tienen forma de abanico, con nervios dispuestos radialmente.

Son hojas dotadas de un largo peciolo; de idéntico color en haz y en envés...
En otoño las hojas adquieren un nítido color amarillo. Dicha circunstancia junto con su peculiar forma ha dado lugar a que se estime mucho a los ginkgos para parques y jardines... Aqui vemos esas hojas:  
El fruto del ginkgo, más propiamente, la semilla, es como una drupa, es decir, está rodeada de una capa dura, recubierta a su vez por una  capa carnosa, capa que si bien es de olor poco agradable, es comestible... 
El tamaño de esas semillas equivale al de una de nuestra ciruelas o albaricoques. Las vemos más de cerca:
Las tres fotografías siguientes corresponden al mismo árbol, situado en el Antiguo Jardín Botánico de Montjuich:




La primera es del verano, con muchos arbustos a sus pies, que apenas permiten ver su tronco... 







La segunda es de Otoño, tomada desde una zona del jardín más alta...
La última, que cierra esta entrada, está tomada en invierno...


2 comentarios:

  1. El ginkgo emociona.....,y ni hablar de cuando comienza uno a enterarse de su vida,de su larga y azarosa vida....
    Ha presenciado toda nuestra historia,digamos que en "silencio",pero nos escucha,.......aunque cada vez le cuesta más entendernos...

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  2. Enhorabuena por este blog de homenaje a los árboles.
    He estado viendo tus fotos del ginkgo, son bonitas.
    Hace poco he escrito una entrada sobre ese árbol tan interesante. Si tienes curiosidad, puedes leerla en:
    http://losarbolesinvisibles.com/ginkgomania/
    Saludos, Teo

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