Árboles con alma


Mi abuelo, ilustre abogado y popular poeta costumbrista altoaragonés, publicó en 1935 una poesía en homenaje a los árboles dedicada a los niños. Se trataba de un poema sencillo, pedagógico, amable: a continuación transcribo la primera estrofa:

"La cuna en que nuestra madre / nos mece en la edad primera, / la lumbre de los hogares / de las risueñas aldeas, / el techo que nos cobija, / los muebles que nos rodean, / las flores que nos perfuman, / los frutos que nos sustentan, / los libros en que estudiamos / y el arca en que nos entierran; / son producto de los árboles / que véis crecer por doquiera" ...

Pues bien, el objeto de este blog es unirme a ese homenaje y dar a conocer los árboles ya que no con versos míos, con fotografías mías... Y con poemas acerca de los árboles de autores consagrados. Por cierto, el resto de la poesía de mi abuelo podéis leerlo en la entrada "Los árboles" de este blog.

jueves, 25 de noviembre de 2010

Los árboles. Cristino Gasós

     A los niños

 La cuna en que nuestra madre
nos mece en la edad primera,
la lumbre de los hogares
de las risueñas aldeas,
el techo que nos cobija,
los muebles que nos rodean,
las flores que nos perfuman,
los frutos que nos sustentan,
los libros en que estudiamos
y el arca en que nos entierran;
son producto de los árboles
que véis crecer por doquiera.

  

Unos nos dan el carbón
que resulta de su quema;
otros nos dan las resinas
y gomas de sus cortezas;
éstos prestan a la Industria
el corcho que les rodea;
aquéllos dan medicinas
que calman nuestras dolencias;
algunos sirven de pasto
a los gusanos de seda;
no pocos nos suministran
sus colorantes materias;
varios nos dan el papel
de que se sirve la Imprenta;
muchos producen las frutas
sabrosas que nos deleitan;
una infinidad de ellos
nos ofrecen las maderas
que inteligentes artistas
trabajan y pulimentan
para construir los muebles
y decorar las viviendas
y hacer los miles de objetos
que se fabrican con ellas;
todos nos dan sus perfumes
y delicadas esencias
cuando se visten de flores 
al llegar la Primavera;
y aquel que menos produce,
el más pobre de la selva,
nos da en verano su sombra
y en el invierno su leña.


  
En ellos cantan los pájaros
sus armoniosos gorjeos,
y tejen sus lindos nidos
el ruiseñor y el jilguero.
Bajo ellos duermen la siesta
el zagal y sus corderos,
y jugueteáis vosotros
y hacen oración los viejos;
y, a su sombra, en el verano,
y, a su abrigo, en el invierno,
descansan de sus fatigas
nuestros sufridos labriegos.
  
Ellos encauzan los ríos
que de sus cauces salieron;
ellos calman y moderan
el ímpetu de los vientos;
y son imán de las lluvias,
y enriquecen los terrenos,
y purifican la atmósfera,
y son el sostén del suelo
cuando lluvias torrenciales
amenazan removerlo,
y evitan de los aludes
los perniciosos efectos,
y son filtro de las aguas
que manan las fuentes luego,
y dan belleza al piasaje,
oxígeno a nuestros pechos,
placidez a nuestras almas
y vigor a nuestros cuerpos.

  

Ya que los árboles son
tan generosos y espléndidos
que tantas cosas nos dan
lo mismo vivos que muertos,
tratadles, queridos niños,
con cariño y con respeto,
y nutrirles con abonos
y calmad su sed con riegos:
que ellos tienen hambre y sed
como nosotros tenemos.
Así les demostraréis
vuestro reconocimiento;
os tendrá la sociedad
por ciudadanos modelos;

cumpliréis con vuestra patria
los deberes que tenemos
de acrecentar su riqueza 
y fomentar su progreso; seréis fuertes como robles,
vigorosos como cedros,
gentiles como palmeras,
diligentes como almendros,
provechosos cual naranjos
y alegres como cerezos;
y no seréis alcornoques,
ni membrillos ni canelos.

  
 Amad, niños, a los árboles
con ese amor puro y tierno
que es patrimonio exclusivo
de los corazones vuestros;
y procurad imitarles
viviendo lo mismo que ellos,
puestos los pies en la tierra
y la mirada en el Cielo.

19 comentarios:

  1. ¡Qué maravilla, las enseñanzas de los abuelos a través de la poesía!.

    Falta hacen estos consejos tan amorosos a los niños.

    Vivo en un barrio en el que cada dos por tres encuentro arrancadas de cuajo las ramas más bajas de los prunos. Se lo recriminé a un chaval a quien pillé en plena destrucción y me contestó: "no se preocupe. señora, luego la pego".

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  2. Conocia la primera estrofa de hace algun tiempo, pero no el resto del poema, : Creo que debería ser de aprendizaje obligatorio, tanto para niños como para mayores.Me ha emocionado,porque yo siento un profundo amor a todo lo que representan los árboles y me preocupo por difundirlo a mi manera, pero no con tan bellas palabras.Puedes sentirte bien orgulloso de tu abuelo...y él de ti. "De tal palo, tal astilla..."

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    1. Felicitas:
      Efectivamente me siento orgulloso de mi abuelo. Por cierto que el Instituto de Estudios Altoaragoneses, de la Diputación de Huesca, acaba de reeditar sus poesias en un magnífico libro preparado por un filólogo amigo. Tengo que hacerlo constar directamente en las "entradas" que se refieren a sus poesías.
      Un cordial saludo

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  3. Qué bonita poesía!

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  4. Hoy los que aman los arboles de verdad se pueden considerar revolucionarios,pues en general se odian o educan y aleccionan para que se odien,¿verdad?

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    1. Sí, realmente no estamos en una sociedad que estime los árboles y el resto de la naturaleza como se merecen. Conviene que nos movamos para que cambie esa mentalidad.

      Un cordial saludo

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  5. Soy amante de la poesía y de la naturaleza, tu blog me ha encantado. ¡Felicidades!

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  6. Ahí está plasmada la sabiduría del Abuelo

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  7. Precioso el poema, mi abuelo también me dejó el valioso legado de amor y respeto a los árboles y a la naturaleza en general. Por eso me ha conmovido el poema aun más. Mil gracias por compartirlo. Un saludo fuerte!

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  8. Sin palabras...Gracias!

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  9. Buenas noches:
    Es un poema precioso. Y veo que el nieto aprendió el mensaje sabio de su contenido.
    Saludos.
    P.D.: Estupendas las fotografías

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    1. Gelu: Gracias por tu comentario. Procuraré seguir las ideas de mi abuelo.
      Un cordial saludo
      Pedro

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  10. Al leer este poema al arbol, me doy cuenta de su verdadera dimencion y grandeza.'' Y procurad imitarles , puestos los pies en la Tierra y la mirada en el cielo''

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  11. Víspera de Reyes, y ¡qué hermoso regalo ha sido encontrar este blog y este poema! Gracias.
    Si lo hubiese encontrado de niña, hoy sabría recitarlo. Me temo que con los años ya pasados, imposible será ya. Pero eso sí, lo releeré con frecuencia. Y tengo mil sobrinos que pronto serán padres...

    Regreso a mi búsqueda de árboles. Me espera todo un pedregal que transformar en jardín en Valencia. Si pudiera, sería un bosque.

    Gracias de nuevo, por el poema, por las fotos, por los árboles.

    Consuelo

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  12. Sencillamente precioso, gracias por compartirlo.

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  13. Bello poema el de su abuelo; y muy rica su información, gracias

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  14. La belleza de las palabras trasciende la distancia y el tiempo.
    La poesía, con su acotado poder, apela a nuestros más profundos sentimientos...
    Un bellísimo poema...tan atemporal como profundo.

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  15. Amigo, recibe un fuerte abrazo desde México. Extraordinario el poema de tu abuelo. Te felicito por tu blog. Gracias por las fotos e información de la Ceiba.

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  16. Hermoso y muy necesario poema hoy en día para que lo oigan los niños. Buscando información de un árbol llamado "Pata de Vaca" encontré tu página y entré en ella por el título "Árboles con Alma" que me llamó mucho la atención y que me parece magnífica, y al ver la introducción con el fragmento del poema de tu abuelo, me llenó de emoción y de recuerdos. Un espiritual saludo de una mexicana que lleva hermanada la sangre española de mis ancestros y que son las raíces que nos hacen ser lo que somos. Gracias por compartir toda esta belleza y un fuerte abrazo.

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