Árboles con alma


Mi abuelo, ilustre abogado y popular poeta costumbrista altoaragonés, publicó en 1935 una poesía en homenaje a los árboles dedicada a los niños. Se trataba de un poema sencillo, pedagógico, amable: a continuación transcribo la primera estrofa:

"La cuna en que nuestra madre / nos mece en la edad primera, / la lumbre de los hogares / de las risueñas aldeas, / el techo que nos cobija, / los muebles que nos rodean, / las flores que nos perfuman, / los frutos que nos sustentan, / los libros en que estudiamos / y el arca en que nos entierran; / son producto de los árboles / que véis crecer por doquiera" ...

Pues bien, el objeto de este blog es unirme a ese homenaje y dar a conocer los árboles ya que no con versos míos, con fotografías mías... Y con poemas acerca de los árboles de autores consagrados. Por cierto, el resto de la poesía de mi abuelo podéis leerlo en la entrada "Los árboles" de este blog.

domingo, 16 de octubre de 2011

Plátano. (Platanus hispanica)


El plátano, "plàtan" en catalán, es un árbol bien conocido pues domina en nuestras calles y parques. Al parecer es un árbol "importado" por los franceses, por Napoleón... Se trata de un híbrido entre dos árboles, uno asiático y otro americano. Es un árbol alto, de hasta 30 metros...



La copa del plátano es amplia y densa. Es una especie que admite muy diversas podas: de ahí que se adapte a diversas funciones ornamentales y estéticas. El árbol de estas fotos está en el jardín de Villa Amelia, en Barcelona. Quizás por ello no ha sufrido podas importantes y manifiesta su natural desarrollo y aspecto.


Los plátanos son longevos; este es un árbol maduro, plantado en torno a 1924. El plátano es un árbol muy eficaz para la ornamentación de las ciudades mediterráneas: sus amplias y abundantes hojas crean en verano una magnífica sombra; al caer, en otoño e invierno, permiten la llegada del sol a las calles...  

Los plátanos de la siguiente foto sí han sufrido oportunas podas...
Son unos plátanos situados en Ribes de Freser que crean un agradable ambiente, como de plaza mayor, en esa villa pirenaica


                   Muy notable es este otro plátano. Es el plátano de la plaza de "la Riera del Gaià", uno de los más grandes plátanos catalanes.


"La Riera" es una localidad próxima a Tarragona. El árbol tiene una altura de 27,22 metros y el perímetro de la base del tronco supera los 7 metros...


Verdaderamente es un gigante: supera largamente la altura de todas las casas del pueblo: aquí vemos cómo sólo la Iglesia destaca sobre él...















En otoño, las hojas se tornan marrones y dan un peculiar colorido a nuestros parques y a nuestras calles. 


He aquí el plátano de Villa Amelia en una tarde de octubre...














Pero el invierno llega, inexorable, y deja desnudo a nuestro viejo amigo de Villa Amelia




El tronco de los plátanos es recto, liso, poderoso. 








Está dotado de una corteza grisacea de la que van cayendo placas dejando a la vista un tono más claro, verdoso.





Luis Cernuda, poeta sevillano de la Generación del 27, residió desde Agosto de 1942 en Cambrigde, trabajando en su Universidad como lector de Español. Contempló allí detenidamente un viejo plátano, casi dos veces centenario. Compuso un poema en su honor. Estos son sus primeros versos:

Al lado de las aguas está, como leyenda, 
En su jardín murado y silencioso,
El árbol bello dos veces centenario,
Las poderosas ramas extendidas,
Cerco de tanta hierba, entrelazando hojas,
Dosel donde una sombra edénica subsiste.

Podéis leer el resto de ese poema de Cernuda clicando aquí

Plátanos mucho más famosos que los de La Riera son los romanos, que aquí vemos acompañando al río Tiber con la cúpula del Vaticano al fondo...


Y también es bien conocido este gran plátano del famoso  parque romano de Vila Borguese:


Pero, volvemos a Barcelona y vemos un gran plátano del parque de La Ciudadela. Creo recordar que en el proyecto de la gran fuente monumental situada detrás de ese árbol trabajó un joven Gaudí...



Pero, dejamos de hacer turismo y hablamos ahora de las hojas y los frutos de los plátanos

Las hojas son grandes, palmeadas. Tienen 3 ó 5 lóbulos triangulares e irregularmente dentados. Con largos peciolos.


Como es lógico, las hojas nacen pequeñas. Y blanquecinas. Luego crecen y adoptan un color verde fuerte por el haz y más claro por el envés... Vemos aquí las de diversos tamaños, a media primavera...


Las flores y los frutos se disponen en "aquenios" -es decir: en una especie de bolas, de 3 ó 4 centímetros de diámetro- muy peludos. Todos los recordamos:



A la larga, esos aquenios se tornan marrones y feos:


Árbol ciertamente muy útil, pero también creador de problemas: en primavera su polen, masivamente distribuido por las calles y jardines, genera no pocas alergias... En otoño, las hojas caídas exigen un trabajo extra a los jardineros de nuestras ciudades...






Acabamos con otra visión de uno de nuestros protagonistas principales, el plátano de la plaza de La Riera del Gaià:



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