Árboles con alma


Mi abuelo, ilustre abogado y popular poeta costumbrista altoaragonés, publicó en 1935 una poesía en homenaje a los árboles dedicada a los niños. Se trataba de un poema sencillo, pedagógico, amable: a continuación transcribo la primera estrofa:

"La cuna en que nuestra madre / nos mece en la edad primera, / la lumbre de los hogares / de las risueñas aldeas, / el techo que nos cobija, / los muebles que nos rodean, / las flores que nos perfuman, / los frutos que nos sustentan, / los libros en que estudiamos / y el arca en que nos entierran; / son producto de los árboles / que véis crecer por doquiera" ...

Pues bien, el objeto de este blog es unirme a ese homenaje y dar a conocer los árboles ya que no con versos míos, con fotografías mías... Y con poemas acerca de los árboles de autores consagrados. Por cierto, el resto de la poesía de mi abuelo podéis leerlo en la entrada "Los árboles" de este blog.

viernes, 23 de diciembre de 2011

Alerce. (Larix decidua)

El alerce es una de las más grandes y originales coníferas: es la única conífera europea de hoja caduca. Es una especie de origen no español: aquí sólo disponemos de unos pocos ejemplares situados en parques y jardines y de algunas plantaciones en Navarra y  País Vasco:


Árboles de tronco recto y vertical, con las ramas principales ascendentes, las secundarias más horizontales y las menores péndulares, colgantes... 



Su porte resulta cónico, esbelto. Pueden llegar a medir hasta 40 metros.







Estos alerces están en el valle de Leutach, en El Tirol.




Recorremos ahora un vallecillo lateral, lleno de alerces...


Los troncos son muy anchos, proporcionalmente, en su base: luego se estrechan.




La corteza es de color pardo claro, con brillos rojizos. Se agrieta con la edad... 








Los alerces producen una resina de gran uso en química y farmacia: la "trementina" del alerce, o de Venecia, o de Briançon. Se explota en el norte de Europa en los ejemplares maduros




Junto a este tronco vemos algunas de esas ramillas colgantes. En ellas se asientan las hojas, en grupos de entre 20 y 40: recuerdan los clásicos "pincelillos" de los cedros.





Vemos ahora, más de cerca, tronco y hojas: la foto ha salido con colores muy rotundos... pero, mejor: así contemplamos bien uno y otras :


Son hojas aciculares, de color verde claro, de unos 3 ó 4 centímetros de longitud, no rígidas...





En esas ramitas colgantes se asientan las inflorescencias; las masculinas, muy numerosas y de pequeño tamaño.  Las femeninas, más grandes y menos numerosas, darán lugar a las características piñas de la especie





Vemos ahora, más de cerca, una de esas piñas ó "conos". Observamos que se mantienen erectos sobre su rama. Su color es verde rojizo, al principio, al madurar pasa a marrón. En su madurez, en otoño, estos conos liberan sus semillas.


Tras liberar las semillas los conos permanecen años sobre sus ramas; se vuelven gris-oscuro, negruzcos. Vemos ahora una de esas viejas piñas, situada en una rama lejana...

Regresamos por el vallecillo de los alerces








La madera de estos árboles es muy apreciada: es densa y, por estar embebida de resina, resiste muy bien las inclemencias del tiempo: es muy útil, por ejemplo, para construcciones sumergidas: se endurece con el agua y el paso del tiempo...


En centroeuropa y los Alpes, su ámbito natural, se dice que es un árbol pionero: es el primero que renace en zonas que han sufrido una tala excesiva: luego facilita la entrada de otras coníferas...


Acabamos viendo otros dos magníficos ejemplares muy bien aprovechados para embellecer un jardín.



Ese pequeño arbolito situado al pie de uno de los alerces es un"serbal de cazadores" con sus característicos frutos rojos...

4 comentarios:

  1. Amigo Fernando: Agradezco tu comentario. Ciertamente fue un paseo muy agradable por un paisaje magnífico. ¡ Feliz Año Nuevo !

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  2. Los conocí en Rumanía donde les dicen "Molid " y tienen un cierto aire enmarañado , como si se acabaran de despertar y no se hubiesen peinado todavía.. . Era primavera y estaban rebrotando, -El aroma de estos brotes tiernos es algo maravilloso, comparable en mi alma al de las piñas calentadas en el horno para sacar los piñones...- Pero la madera no huele a resina, ni me parece que pueda resistir tanto bajo el agua , no lo sé. Los nudos tienen el inconveniente de que muy secos , se desprenden con facilidad, y queda el hueco. Es una bella madera muy clara con aspecto de pino, pero no creo que tenga la misma resistencia. De todas formas, yo teché mi casa con ella y está preciosa.(Soy de Foncastin, Valladolid), aunque vivo en Huelva. No viene a cuento, pero en mi pueblo está el que dicen único alcornocal de Castilla León. De todas formas, una gran parte de la resistencia de la madera se la dá el momento en que ha sido cortada, y ahora se respeta eso muy poco. Se nos olvida que los árboles ciertamente tienen cuerpo y ALMA como bien dices. Un placer, haber conocido tu blog. Gracias.

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  3. Felicitas:
    Como ya he dicho respecto al Schinus molle, tendré que incorporar formalmente a la "entrada" del alerce tanta información como me das...
    Por aqui hay muchos alcornoques: algunos en el sentido que decía mi abuelo: en Foncastín seguro que no hay de esos. Cuando incluya en el blog los alcornoques, me acordaré de Foncastín
    Saludos

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