Árboles con alma


Mi abuelo, ilustre abogado y popular poeta costumbrista altoaragonés, publicó en 1935 una poesía en homenaje a los árboles dedicada a los niños. Se trataba de un poema sencillo, pedagógico, amable: a continuación transcribo la primera estrofa:

"La cuna en que nuestra madre / nos mece en la edad primera, / la lumbre de los hogares / de las risueñas aldeas, / el techo que nos cobija, / los muebles que nos rodean, / las flores que nos perfuman, / los frutos que nos sustentan, / los libros en que estudiamos / y el arca en que nos entierran; / son producto de los árboles / que véis crecer por doquiera" ...

Pues bien, el objeto de este blog es unirme a ese homenaje y dar a conocer los árboles ya que no con versos míos, con fotografías mías... Y con poemas acerca de los árboles de autores consagrados. Por cierto, el resto de la poesía de mi abuelo podéis leerlo en la entrada "Los árboles" de este blog.

sábado, 30 de julio de 2016

Nuevas adquisiciones. Julio de 2016. 1

Mes de Julio que nos ha ofrecido magníficas posibilidades para aumentar nuestra colección de árboles. De "árboles con alma", claro...

Un primer ejemplo: nuevas fotografías del Ailanto (Ailantus altíssima) cuya entrada en nuestro blog es ya amplia...


Este es un ailanto situado en un mínimo parterre de  "Les Corts", en Barcelona. Árbol espectacular por su tamaño y, sobre todo, por su tamaño en relación con la ínfima superficie sobre la que está plantado.



Pues bien, como veréis: lo hemos captado en Julio con una magnífica vista de sus numerosos frutos rojos...  

Ahora un grupo de hojas nacidas del tronco a ras del suelo, en el Eixample Barcelonés. Son de un verde más claro que sus mayores y manifiestan muy bien que se trata de hojas con foliolos imparipinnados.










Por último, un gran ailantus,con frutos amarillo-verdosos 








Está situado en un "chaflan"  del ensanche de Barcelona




Podéis ver más despacio estas fotografías incorporadas ya a la "entrada" del blog referente a Ailantus altíssimus...


sábado, 9 de julio de 2016

Encina "carrasca". (Quercus ilex subsp ballota ó rotundifolia)

La encina es una especie autóctona de la zona mediterránea: está perfectamente adaptada a su clima. Es el árbol con mayor presencia en España: lo acogen más de tres millones de hectáreas, es decir, casi un 25 % del área arbolada del país.  




Hay dos "subespecies" de encinas. La "quercus ilex ilex" y la "quercus ilex ballota (o rotundifolia)" En este blog hemos dedicado a la "ilex ilex" una amplia entrada, bajo el título "encina". Ahora nos referimos a la "ilex ballota", cuyo nombre más corriente en castellano es "carrasca". Las carrascas se sitúan más al interior de la Península Ibérica, lejos del mar, en las zonas de clima continental. 

La fotografía de la izquierda corresponde a una carrasca del carrascal situado en la falda de Montjuich, dando escolta otros árboles más exóticos del 
Jardín Botánico 

Dentro del mismo "carrascal", que también está acompañado de quejigos, vemos otro ejemplar de encina-carrasca más desarrollado.





Y aún un tercer ejemplar de ese bosquecillo.



Las carrascas se denominan a veces, en Castilla y Extremadura "encina dulce" o "encina de bellotas dulces"



Vemos cómo la carrasca  tiene un aire grisáceo, un poco triste, distinto del verde más vivo de la "ilex ilex".

Se trata de unos árboles robustos, muy longevos: viven cientos de años. Árboles siempre-verdes, de hoja perenne, de recias ramas y amplia copa.

Su aspecto más "triste" que el de las encinas "ilex ilex" es muy llamativo en la comparación con el color más verde claro de otro árbol, o arbusto, de la familia, la coscoja  (quercus coccifera), "gàrric", en catalán

En efecto, vemos ahora una carrasca y, delante, debajo, una coscoja: observamos esa notable diferencia de color...


Es una fotografía tomada en un soleado y muy caluroso día de Agosto, en una zona interior y muy seca de Cataluña: en la "Baronía de Rialp". 

                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                      A la derecha otra fotografía similar: "quercus ilex ballota"  junto a "quercus coccifera" (gàrric), en ese día tan soleado...                                                                                                                                                                                                                                                                                                          


                                                                                                                  Los troncos de las encinas, y, en particular, de las carrascas, son recios; sus raíces, fuertes y profundas, si el terreno lo permite. Las ramas surgen a poca altura y dan una copa amplia, redondeada de ordinario; es un ramaje denso e intrincado. A la izquierda vemos el tronco de una de las carrascas del "carrascal" de Montjuich. 


               La corteza es pardo-negruzca, con grietas transversales y longitudinales poco profundas.                            

Las hojas de las carrascas son más cortas, redondeadas y peludas que las de las "ilex ilex". Son alternas, coriáceas, con dientes espinosos en los bordes.  Verdes aunque poco brillantes por el haz y grisáceas y muy vellosas por el envés; las jóvenes son de un verde más claro.                         
                           

Son hojas perennes que permanecen en el árbol entre dos y cuatro años


Ciertamente las hojas jóvenes recuerdan mucho a las del acebo (ilex aquifolium) como aquí abajo vemos; de ahí el apellido "ilex" de estos "quercus", según creo...


Son árboles "monoicos", es decir que tienen en el mismo pié flores masculinas y femeninas. Las masculinas, mucho más vistosas, se agrupan en amentos colgantes de hasta 5 ó 6 centímetros, de color verde-amarillento, que pasa después a un color anaranjado, y luego a color pardo . Aquí vemos algunos de ellos: 


Los vemos aún más de cerca. Se dan por toda la copa, aunque preferentemente en la parte inferior. La floración se produce de marzo a mayo, cuando la temperatura media alcanza los 20 °C y 10 horas de sol diarias



Vemos cómo las flores masculinas son numerosísimas. Y conceden al árbol un aspecto sorprendente



                                                                                                                                                                                                            Aquí, a la derecha, vemos, en efecto, una carrasca, llena de amentos masculinos con su aspecto "amarillento"                                                                                                                                                                                                                                             Se trata de otra carrasca de las de Montjuich.

Y ésta es una carrasca próxima a la anterior, que ha superado ya casi totalmente la fase de amentos:


El fruto de la encina, incluida la encina-carrasca, es la "bellota". se trata de un glande alargado, de 2 a 3 cm de largo y 1,5 cm de grosor, de color verde que pasa al marrón oscuro al madurar. Cuenta en su base por una cúpula grisácea pubescente, semiesférica, que aquí vemos y que cubre, más o menos, un tercio de la bellota...



                                                                                                                                                        En ocasiones no es fácil distinguir los ejemplares de una y otra subespecies, porque con frecuencia se produce la hibridación de encinas y carrascas... Acabamos con la fotografía de una pequeña carrasca, que ciertamente podría ser una "ilex ilex", situada en un jardín de Canet d'Adri, en Girona.

La encina-carrasca es un árbol muy estimado hoy día por los ganaderos: en efecto, en las dehesas de Extremadura y Andalucía Occidental, especialmente, las bellotas de esa especie son alimento muy importante para  el ganado porcino, ganado que se ha convertido en una muy notable fuente de ingresos económicos... 

Antonio Machado, el gran poeta sevillano de Castilla compuso un precioso poema a las encinas: en mi opinión, Machado se refiere a las "ilex ballota", a las carrascas..., más que a las "ilex ilex". Dice así su primera estrofa:

¡Encinares castellanos
en laderas y altozanos,
serrijones y colinas
llenos de oscura maleza,
encinas, pardas encinas;
humildad y fortaleza!


Para ver el resto del poema, clicad aquí


                                                                                                             

viernes, 17 de junio de 2016

Bella Sombra. Ombú. Ampliación


Esta "página" o "entrada" del blog es complementaria de la página principal referente al Ombú, a la "Bella Sombra".

Incluimos ahora unos cuantos Ombús que tienen un especial empaque o alguna circunstancia peculiar que los hace de particular interés... Hay que reconocer que todos los ombús son magníficos y tienen un interés particular: su belleza os volverá a sorprender

Este es el "bosquecillo de ombús" de la Diagonal que hemos visto en la entrada general del Bella Sombra.



Contemplamos más de cerca y en una tarde soleada varios de esos ombús...


Y esta es la perspectiva desde dentro del "bosque":

Sabemos que es una planta dioica. Aquí tenemos la delicada obra de orfebrería natural que compone las inflorescencias masculinas:


Y, éste es, al atardecer, el ejemplar del ombú masculino que ha producido esas inflorescencias. Está cerca del Monasterio de Pedralbes:


Delante de la Comandancia de Marina del puerto, un gran ombú da la bienvenida a la ciudad


En la parte alta de la ciudad de Barcelona, en la zona de la Guinegüeta se encuentra la "Rambla de cazadores", toda ella rodeada por ombús de espectaculares troncos. En efecto, los troncos y la parte de las raíces que emerge del suelo dan lugar a una bella sucesión de recias esculturas naturales:  


Vemos varios de esos llamativos troncos...:


Excesivas bases para plantas de no más de 12 ó 15 metros...


Comprenderéis que la Rambla de Cazadores merece un tranquila visita

Recordamos ahora la forma y características de las hojas


Y las inflorescencias femeninas. Quizás menos esbeltas que las masculinas pero, en cualquier caso, muy atractivas:

Ampliando la siguiente fotografía quizás podamos "individuar" algunas de las flores de la inflorescencia:

Ya conocemos los peculiares frutos del Ombú: frutos carnosos, que recuerdan las bayas, asociados en infrutescencias colgantes: de color verde claro al principio y más oscuros con el paso de los meses hasta llegar casi al negro...
Esta infrutescencia se ve ciertamente muy nítida y es muy representativa y vistosa:


Los ayuntamientos tienden a incorporar a sus avenidas alineaciones de ombús, siempre llamativos. Vemos la de Miramar..., en Barcelona:


Y esta última alineación, que cierra esta entrada de "ampliación" se encuentra en Tarragona, cerrando el balcón del Mediterráneo...



Para volver a la entrada principal del "Bella sombra", clicad aqui: Ombu Principal

lunes, 13 de junio de 2016

El alma del Ombú. Silva Valdés

El poeta uruguayo  F. Silva Valdés, nos ofrece un poema dedicado al "alma del ombú". Nuestro blog, el blog de los "Árboles con alma", debía lógicamente darlo a conocer. Se trata de un sencillo y amable poema infantil, dirigido fundamentalmente a los niños... Estoy seguro de que os alegrará conocerlo. Aquí lo tenéis...


El alma del Ombú. Silva Valdés

Yo soy un árbol sin flores.
Mis flores, al parecer,
son tan insignificantes
que casi no se me ven.

Y así, soy árbol sin galas,
mi madera no es madera ;
sirvo mucho para sombra,
mas no sirvo para leña.
Sin embargo, soy el árbol
más hermoso de estas tierras.

En mi copa redonda,
donde anidan las estrellas,
se refugiaron un día
unas cuantas canciones,
todas de la tierra nuestra,
arrojadas y corridas
por costumbres forasteras.

Y al ser un árbol sin galas,
sin galas y sin madera
-como lo dije al principio-
tengo las flores más bellas,
las de más vivos colores,
las que perfuman la selva,
estos cantos y estas danzas
que en mi savia ponen fiesta.

F. Silva Valdés, uruguayo



sábado, 28 de mayo de 2016

Quejigo, Rebollo, Roble carrasqueño, Roble Valenciano (Quercus faginea)

El "quejigo", "roure de fulla petita" en catalán, y con muy diversos apelativos en su ámbito natural  -Península Ibérica y noroeste de Africa- es un roble omnipresente en nuestra geografía. Roble estimado por los ganaderos pues sus bellotas son buen alimento para los ganados... Vemos un par de ejemplares, primaverales,  situados junto al río Besos, y escoltados por un ciprés.


Otra visión, más habitual es la de la foto siguiente: de tono más bien oscuro.








Son árboles de tamaño medio, hasta unos 20 metros. Sus hojas, caducas, que luego veremos, son "marcescentes", es decir, aunque secas, o practicamente secas, se mantienen unidas al árbol hasta que son desplazadas por las nuevas hojas en primavera; hay quien comenta que son "hojas semicaducas"


Tronco normalmente "derecho";  a veces, sinuoso, delgado, con corteza pardo-grisácea, fina, pero de textura rugosa, debido a numerosas grietas.



Son árboles resistentes, duros: se desarrollan bien casi en todo tipo de suelos, incluso en los ricos en cal; aguantan sin particular dificultad  climas continentales, de fuertes contrastes. 

Son árboles muy longevos: pueden llegar hasta los 500 ó 600 años de edad. 


En efecto, en la base de ese tronco del quejigo del río Besós vemos esa gran rugosidad.




Son árboles de ramificación no muy abierta: dan lugar a una copa oval alargada. 


                    Pero si el quejigo crece en solitario, se abre y su copa es redondeada. Redondeada es la copa del árbol del Besós que hemos visto


                                                    En cambio, la copa de este otro "carrasqueño" es efectivamente oval, alargada.                                                                              Se trata de un ejemplar que, acompañado por carrascas y otros quejigos, enmarca a otros árboles más exóticos en uno de los jardines de Montjuich


Las hojas son de color verde brillante por el haz y más pálidas por el envés; miden entre 3 y 12 centímetros de largo; son oblongas o obovadas con el borde recorrido por dientes poco profundos, a veces punzantes. 
Son hojas simples; más o menos coriáceas, en disposición alterna:


Esas hojas que hemos visto son muy clásicas del quejigo. Pero, de hecho, las hojas de los robles presentan gran variabilidad morfológica. Esta variabilidad se debe en buena parte a la frecuente hibridación de los quejigos con los "Quercus pubescens" para dar lugar a los llamados "
Quercus x cerrioides". Muchos botánicos consideran que, de hecho, esos tres tipos de robles  -por aplicación de la definición genética de especie-  deberían considerarse sólo como subespecies de la misma especie, ya que son fértiles entre ellos y sus descendientes son igualmente fértiles. No obstante, en nuestro blog, que es  muy tradicional, figuran entradas para cada uno de esos robles.
Pues aquí vemos unas hojas menos "típicas"


                                                                                                                                                                                     Y, ahora, a la derecha,  el tronco, menos derecho que él antes visto, que estructura ese conjunto de carrascas y quejigos de ese bosquecillo de Montjuich. 
           Son árboles monoicos. Las flores son muy sencillas. Las masculinas van reunidas en grupitos sobre amentos colgantes, las femeninas son solitarias, y van rodeadas por un involucro de naturaleza córnea llamada cúpula, erizada de picos o aguijones que, a la larga, protegerán las bellotas: Aquí algunos de esos amentos...:


Y, más amentos masculinos: Vemos también el tono amarillento de las jóvenes hojas, en Primavera


Los frutos son bellotas; bellotas, cuya cúpula está recubierta de escamas aovadas, algo prominentes en el dorso y de aspecto aterciopelado; las bellotas se disponen en grupos y nacen sobre cortos pedúnculos. Aquí tenemos un par de ellas; veréis que sus pedúnculos casi no existen...:


Y, ahora, más bellotas. Las bellotas de los quejigos son uno de los alimentos destinados a la ganadería porcina más apreciados, entre otras cosas porque maduran antes que las bellotas de la encina...  Es pues un árbol muy estimado en las comarcas ganaderas, por ejemplo en Extremadura.


 Son muy frecuentes en estos árboles unas "agallas" esféricas de color pardo, producidas como reacción de la planta ante picaduras de una pequeña avispa de la familia de los cinípedos, en los brotes jóvenes, durante la puesta, de modo que esta tumoración sirve de protección para sus larvas.  


Aquí tenemos, por ejemplo, un roble situado en el camino hacia Sant Llorens del Munt en el que están presentes numerosas agallas.                                                                                                                       Estas "agallas" se usaban tradicional- mente en medicina, como astringente, por ser ricas en taninos. 


Esas agallas son tan típicas en este árbol, que casi pueden servir para identificarlo. Son agallas esféricas de color pardo con unos picos formando una corona y un interior esponjoso


Ahora podemos ver de cerca varias de esas "agallas" del anterior árbol:


Otra agalla:


Y, para terminar, un conjunto de agallas del roble que hemos visto en el camino a Sant Llorens: