Árboles con alma


Mi abuelo, ilustre abogado y popular poeta costumbrista altoaragonés, publicó en 1935 una poesía en homenaje a los árboles dedicada a los niños. Se trataba de un poema sencillo, pedagógico, amable: a continuación transcribo la primera estrofa:

"La cuna en que nuestra madre / nos mece en la edad primera, / la lumbre de los hogares / de las risueñas aldeas, / el techo que nos cobija, / los muebles que nos rodean, / las flores que nos perfuman, / los frutos que nos sustentan, / los libros en que estudiamos / y el arca en que nos entierran; / son producto de los árboles / que véis crecer por doquiera" ...

Pues bien, el objeto de este blog es unirme a ese homenaje y dar a conocer los árboles ya que no con versos míos, con fotografías mías... Y con poemas acerca de los árboles de autores consagrados. Por cierto, el resto de la poesía de mi abuelo podéis leerlo en la entrada "Los árboles" de este blog.

domingo, 6 de marzo de 2011

Sequoya roja. (Sequoia sempervirens)



La sequoya roja
es una "conífera" de la familia delas "cupresaceas"




Estas secuoyas son los árboles que alcanzan mayor altura: superan en algunos casos los 100 metros.



No debe confundirse con la "secuoya gigante", otro miembro de esa "familia".
Es un árbol de hoja perenne tremendamente longevo: se conocen ejemplares de más de 2.000 años.










Es originario de una amplia zona de los estados de Oregón y de California. Se plantó en Europa a partir de mediados del Siglo XIX.
Estos dos ejemplares están situados en el Real Jardín Botánico de Madrid





Hay secuoyas rojas en todos los grandes parques y jardines del mundo 






La de la derecha está en Tívoli en una preciosa Villa cardenalicia, proxima a Roma 







Esta otra secuoya, a la izquierda, se encuentra en el parque de Il Pincio, encima de la romana Piazza
de il Popolo.





El tronco es recto, muy robusto, cilíndrico. Sus ramas, son casi horizontales; están algo encorvadas hacia abajo.



 La corteza  es muy gruesa, de color pardorrojizo; se va oscureciendo con el paso de los años. 



En los ejemplares viejos la corteza llega a medir 30 centímetros de anchura. Es una corteza blanda, fibrosa, esponjosa. Tiene a disgregarse en tiras alargadas. El que sigue es el tronco de una de las secuoyas italianas...



Y, aquí vemos, detrás del notable pie de una secuoya, un numeroso grupo de turistas que visitan Tívoli:



Las hojas son aciculares, aplanadas, de unos 20 milímetros de longitud, si bien esta medida varía en función de la altura y exposición al sol de las hojas. Su haz es verde oscuro; el envés, más claro. Las vemos:








Son árboles monoicos, es decir, que tienen inflorescencias masculinas y femeninas en el mismo pie. Vemos ahora bajo las hojas de una secuoya barcelonesas unas inflorescencias masculinas: son ovoides, escamosas y de tonalidad amarillenta

  





Vemos más de cerca esas inflorescencias masculinas.











Las inflorescencias femeninas son terminales y dan lugar a unas piñas de unos dos centímetros de diámetro. Aqui tenemos una de esas piñas femeninas, conos, en fase de maduración..., de color verde. 
  



El fruto es una piña ovoide de de 15-32 mm de largo. La piñas al abrirse y secarse liberan las semillas, muy numerosas. Vemos ahora algunos de esos "conos", ya abiertos, de una sequoya roja situada en el Parque del Laberinto de Barcelona,

Y otro de los conos de ese árbol



















Y, más conos, éstos de la secuoya del Pincio







Vemos de nuevo uno de los troncos, el de la secuoya del Laberinto, menos grueso que los italianos pero muy característico con su color pardo-rojizo; robusto, y con abundantes grietas.







Ahora, una vista general de esa "pequeña" secuoya del parque del Laberinto que pese a su relativa juventud -al parecer, nació en 1923- supera ya en altura a su eucaliptus vecino, ciertamente poderoso.





El escritor californiano John Steinbeck en su libro "Viajes con Charley" habla de las secuoyas con calor: dice que la secuoya es el "árbol por antonomasia". Que sus bosques tienen algo misterioso, como ajeno a nosotros. Explica que las actuales "son los últimos miembros que quedan de una raza que floreció en cuatro continentes tan atrás en el tiempo geológico como el periodo jurásico". Aprovecha ese dato para hacernos notar que "somos muy jóvenes y bisoños en un mundo que ya era viejo cuando llegamos a él"... En definitiva, el autor de "La perla" invita también a la humildad, virtud hoy tan estimada..., incluso en el ámbito deportivo.  

Terminamos con esta vista de la Villa de Tívoli. De los dos grandes árboles de la izquierda de la foto el de la derecha es una secuoya, la que antes hemos visto desde otro ángulo; el de la izquierda, un cedro.


viernes, 4 de marzo de 2011

Fresno de hoja grande. Freixe. (Fraxinus excelsior)

El fresno es un árbol caducifolio, de crecimiento rápido, que puede llegar a los 20 ó 25 metros de altura. Vemos un conjunto de ellos situados en el valle del Freser, cerca de Ribes:





Vive en los bosques  húmedos y en las zonas próximas a los ríos: es un clásico "árbol de ribera".








Su tronco y sus ramas son rectos; su copa es ovalada, muchas veces poco densa.








El tronco tiene la corteza gris. Es una corteza lisa al inicio pero que cuando el árbol crece en edad se torna rugosa y agrietada.











Las hojas son opuestas, compuestas e inparipinnadas: tienen de 9 a 13 foliolos, sin peciolo, de forma oval, casi lanceolada, abundantemente dentados. Las vemos ahora:
Vemos otro conjunto de hojas. Pertenecen a otro fresno del que luego se hablará..., un fresno alemán: 


 Las yemas son negras y relativamente gruesas,





Los frutos son en "sámara", es decir dotados de un ala que les permite ser dispersados por el viento.













Se reunen en racimos colgantes, a veces con muy numerosos frutos... Aquí los vemos:






El fresno es un árbol de implantación eurosiberiana: por eso es lógico que los que ahora hacemos figurar -que se han  fotografiado en Ettal, en el sur de Baviera, a más de 1000 kilometros de los del valle del Freser de la primera fotografía- tengan idéntico porte, hojas y frutos...

Esta es la visión de ese grupo de fresnos bávaros desde la orientación contraria...:

Podemos estudiar ahora los troncos de ese grupo de árboles...


Las hojas de los fresnos son un color verde más bien oscuro por el haz, y mucho más claro por el envés: por eso los días muy ventosos, en que muchas hojas se muestran más por el envés que por el haz, giradas por el viento, el árbol "clarea" sobre todo en su parte superior, más expuesta al viento... Vemos un fresno batido por el viento en un día soleado:

sábado, 26 de febrero de 2011

Eucalipto blanco. Eucaliptus. (Eucaliptus glóbulus)

El eucaliptus es un árbol de origen australiano, perennifolio, de crecimiento rápido, que puede llegar a los 25 ó 30 metros de altura. El de esta fotografía está situado en el parque de Santa Amelia, de Barcelona. Es un árbol antiguo... de 1894. 
Se ha adaptado muy bien al clima mediterráneo.



Sus raices son muy superficiales y su rápido crecimiento exige muchos nutrientes: como consecuencia tiende a empobrecer los suelos en su derredor...


Lo vemos ahora al atardecer.





Es un árbol muy corpulento, con tronco grueso, recto y esbelto.









Su corteza, gris clara, tiende a desgajarse desprendiendo largas placas.







Este otro eucaliptus se encuentra en Cabrils, en el Maresme. Vemos cómo sus ramas abiertas y largas originan una copa de gran porte,








He aquí las referidas ramas















Se aprecia asimismo la potencia del tronco
Y más, todavía, con ese contrapunto humano,






Las hojas, lanceoladas o en forma de hoz son largas y estrechas.




Pueden llegar a medir 12 ó 15 centímetros
 


  
Es un árbol cuyo cultivo produce una buena rentabilidad, incluso a corto plazo: su destino principal son las fábricas de papel. También se  ha empleado en jardines y parques por su rotunda y noble presencia.              Vemos aquí, a la derecha, otro conjunto de hojas.
Las flores del eucaliptus son muy peculiares: vemos ahora su "capullo", verde y duro, que queda cerrado por una especie de tapadera: cuando la flor se desarrolla salta esa tapa,  que ha pasado del verde al marrón,  y deja al descubierto los numerosos estambres...


Aqui vemos el inicio de esas flores


Y aquí su desarrollo completo. Quedan aún capullos por abrirse


Los frutos son también originales: son como una especie de capsula...


Vemos ahora más de cerca esos frutos...

                        
Y acabamos, abajo, con el venerable tronco de uno de los más antiguos eucaliptos de Catalunya, sino el más antiguo: es de 1847.   Está situado en el parque de "Les orenetes"

viernes, 25 de febrero de 2011

Mimosa plateada (Acacia dealbata)


Bajo el nombre de "mimosa" se incluyen multitud de especies arboreas y multitud de arbustos. La más frecuente en España es la mimosa "Acacia dealbata", mimosa plateada ó mimosa común. Vemos ahora una mimosa dealbata en plena y espectacular floración..., situada en el Vallés de Barcelona

Este otro precioso ejemplar está plantado en el jardín de la Facultad de Derecho de la Universidad de Barcelona. Representa muy bien la primavera de esta especie: porte irregular, tendente a lo redondeado, flores amarillas, delicadas hojas que veremos en detalle...:

Se trata de árboles de hoja perenne, de crecimiento rápido.  El árbol alcanza, como mucho, los 10 ó 12 metros de altura. Antes de la floración, los pedúnculos de las futuras inflorescencias producen en el árbol como un "áurea" o difuminada corona de tono glauco; lo vemos en este árbol situado junto a una carretera de Cabrils, en el Maresme: 



También vemos ese "áurea" en este otro ejemplar, ubicado también en Cabrils, en un precioso jardín. 







Sorprende la notable altura de ese árbol, poco habitual en la especie. 







Es un ejemplar evidentemente muy cuidado por el jardinero de la finca...







                                                                       Vemos ahora una "mimosa" en una fase previa, inmediata, a la      floración.                                                                                                      Comprobamos su escasa altura, su ancha copa motivada por sus abundantes y angulosas ramas...
                                                                                                                                                         El tronco de las mimosas es recto y liso.                                                                                                                                           Su corteza es de color verde, casi azulado, en su juventud. En la madurez se torna gris, más bien oscuro.
Sus hojas, perennes, opuestas, son bipinnadas. Constan de numerosos foliolos  estrechos y largos. Foliolos de haz verde mate y de envés verde savia. Foliolos muy delicados, también estimados, como las flores, por floristas y jardineros.



                                                                                                                                                        Vemos otro conjunto de las sencillas y atractivas hojas.






En la siguiente fotografía se ven también los "pedúnculos" o pequeñas ramitas sobre las que crecerán las flores:


Ahora, más de cerca el peculiar aspecto de las ramas, una vez recubiertas de los pedúnculos.



Y, más de cerca, los pedúnculos, con sus "bolitas" que darán lugar a las inflorescencias amarillas:


Sus "flores", que parecen esferas de un centímetro de diámetro, son, de hecho, inflorescencias en las que se aúnan unas 25 flores.



Y aquí vemos algunas de las flores del último árbol fotografiado:



Aquí están esas afamadas inflorescencias amarillas. Tienen un diámetro de un centímetro y están formadas por multitud de florecillas redondeadas de unos 3 milímetros de diámetro y muy olorosas:


Las mimosas plateadas son, de ordinario, de los primeros árboles en florecer; alegran nuestras calles y jardines incluso antes de acabar el invierno. Aquí tenemos un ejemplar plantado en el jardincillo de un chalet de la Via Augusta de Barcelona.



Y aquí, la parte superior de otra mimosa: comprobamos cómo las inflorescencias se asocian en grupos, en panículos de hasta 10 centímetros de largo:













Los frutos son unas legumbres aplastadas, de color verde-glauco, que al madurar pasan a color pardo, incluso pardo muy oscuro.


Miden unos 6 u 8 centímetros de longitud. Son rectas o ligeramente curvadas. Las semillas se disponen longitudinalmente, constriñendo un poco los bordes de la legumbre.



Ahora, la legumbre, completamente madura ...



Acabamos incluyendo la brillante copa de un árbol situado en pedralbes: