El Haya, Faig en catalán, es un árbol caducifolio, de los más bellos de nuestro pais; es vigoroso; puede llegar a alcanzar los 35 ó 40 metros de altura. Éste se encuentra en la vertiente norte del Taga, cerca de Ribes de Fresser. Es una fotografía tomada en verano.
Es espectacular, famosa, la coloración otoñal de estos árboles y sus bosques... Vemos aquí el hayedo de la subida al Matagalls, en el Montseny, cerca de Barcelona.
Las hojas son sencillas, ovales o elípticas, con margen entero o ligeramente dentado; con frecuencia, sinuoso. A veces se alargan hasta unos 7 ú 8 centímetros.
Son de un precioso color verde en primavera y verano...: vemos otro grupo de hojas. Se disponen en planos horizontales, para captar la mayor cantidad posible de luz...
Las yemas son cónicas, estrechas, de un original color, más o menos pardo:

Los frutos están rodeados por una cáscara ("cúpula", la llaman los expertos...) leñosa con largas espinas, no punzantes:
Vemos otro de esos conjuntos de frutos
Al final del verano esas "cúpulas" que encierran los frutos, los "hayucos", se abren dejándolos caer:
Esas "cúpulas" se abren en cuatro valvas.
Los hayucos son comestibles, aunque amargos. Se utilizan como alimento del ganado de cerda y para elaborar aceites.
A principios del Otoño, cuando las hayas y otros árboles de hoja caduca empiezan a "amarillear" los paseos por sus bosques, como este en el ascenso hacia en Matagalls, resultan deliciosos...
Las hayas tienen una copa ovalada, amplia. Sus ramas en la parte baja del árbol se disponen horizontalmente evitando el paso de la luz: su sotobosque resulta pues muy pobre. La foto siguiente corresponde a principios del otoño; es un haya de la vertiente norte del Montseny:
En efecto, vemos cómo las ramas bajas se extienden paralelamente al suelo dificultando la vida de arbustos: se suele decir que el haya es un árbol "intolerante"
El tronco es recio, recto. Dispone de una corteza gris clara, lisa. El crecimiento del haya es lento, al principio; luego se acelera: puede llegar a vivir unos 300 años.
En Coll Pregón, camino del Matagalls, al borde de un precioso claro del hayedo, se encuentra esta otra haya:
Los hayedos son siempre bosques muy atractivos; con coloridos que varían del verde claro al amarillo. He aqui uno de esos bosques en verano:
Más adelante, las hojas se tornan doradas y dan al hayedo un colorido excepcional; estas son las hojas
Y este el hayedo, a media tarde de un día soleado de Octubre
El mismo día 12 de octubre, las hayas de la cresta del Matagalls tenían este aspecto otoñal
Las hojas terminan de caer al final del otoño y dan paso al aspecto invernal del bosque de hayas:
Incluimos ahora unas fotos peculiares: se trata de unas hojas atacadas, al parecer, por un insecto -una especie de avispa- que incrusta un huevo en la hoja: ésta "se defiende" generando una dura cápsula -que pasa del blanco al rojo- que envuelve la oruga de la avispa y evita que dañe la hoja. Sucede esto, por ejemplo, en los Pre-Alpes Bávaros (ver Nota nº 3.)
En otoño, al caer la hoja, el proceso vital del insecto continúa dando lugar a la nueva avispa. Ahora vemos otra fotografía de hojas "infectadas":
Esas dos fotos corresponden a hayas de un bosquecillo de la Baja Baviera con el que concluimos esta entrada. Es un hayedo situado en Ettal, cerca de Garmisch-Partenkirchen:





























