Árboles con alma


Mi abuelo, ilustre abogado y popular poeta costumbrista altoaragonés, publicó en 1935 una poesía en homenaje a los árboles dedicada a los niños. Se trataba de un poema sencillo, pedagógico, amable: a continuación transcribo la primera estrofa:

"La cuna en que nuestra madre / nos mece en la edad primera, / la lumbre de los hogares / de las risueñas aldeas, / el techo que nos cobija, / los muebles que nos rodean, / las flores que nos perfuman, / los frutos que nos sustentan, / los libros en que estudiamos / y el arca en que nos entierran; / son producto de los árboles / que véis crecer por doquiera" ...

Pues bien, el objeto de este blog es unirme a ese homenaje y dar a conocer los árboles ya que no con versos míos, con fotografías mías... Y con poemas acerca de los árboles de autores consagrados. Por cierto, el resto de la poesía de mi abuelo podéis leerlo en la entrada "Los árboles" de este blog.

sábado, 19 de abril de 2014

Tulipero. Tuliper de Virginia. Arbol de las tulipas (Liriodendron tulipifera)

El tulípero es un árbol de la familia de las magnolias, procedente del Este de los Estados Unidos


Se trata de un árbol que puede alcanzar notable altura, más de 30 metros, cuyo crecimiento es muy rápido.  


En Europa se utiliza como árbol ornamental, en parques y plazas, por su gran porte y por su precioso colorido otoñal.


Este ejemplar está situado en la localidad de Igualada. Cerca de Barcelona. Es una fotografía tomada en Noviembre.


El peculiar nombre de esta especie procede de la preciosa forma de sus flores: son "tulipas". He aquí una de esas "tulipas" 



Este otro ejemplar, también otoñal, está en Barcelona en una pequeña plazuela del distrito de Sant Martí:



Vemos que se trata de una especie con una copa piramidal, de amplia base





Y, a la izquierda, tenemos un tulípero con sus hojas verdes en un pequeño jardín interior de una manzana de casas. 














Cubierto por árboles de más edad de otras especies, vemos aquí otro tuliper, en la sombra...:

Este joven ejemplar, cubierto por otros árboles, está llamado a alcanzar una gran altura: los árboles de esta especie que aislados alcanzan más de 30 ó 35 metros, en medio de un bosque pueden llegar a los 50 metros. 



Se encuentra en el antiguo Jardín Botánico de Montjuich





El tronco de estos árboles, recto, largo, columnar, está cubierto por una corteza parda o grisácea, surcada por estrías verticales. Este es el tronco del árbol de Montjuich.









Este otro tronco, es de uno de los, también jóvenes, tulíperos del jardín de la manzana de casas antes citada.










Se trata de una foto otoñal, como vemos por el color amarillo de las hojas,


Las hojas son muy peculiares, únicas en su forma. Miden hasta 15 centímetros de largo y 10 de ancho





Son hojas sencillas, alternas, lobuladas: como con cuatro lóbulos; recortadas en su ápice. Sostenidas por largos peciolos. 




Son de color verde brillante en el haz y algo más pálidas en el envés.




Los nervios están muy marcados. 




En fin: se trata de unas hojas inconfundibles




En Otoño, las hojas viran al color amarillo, dando imágenes de gran belleza.













Vemos ahora un grupo de flores del tuliper de Igualada:



Las flores del tulípero, como sabemos, dan lugar al nombre de estos árboles: son flores con forma de "tulipa" . Antes hemos visto una de ellas. 







A la derecha tenemos ahora uno de los capullos que posteriormente darán lugar a la flor. 












Las flores son de color amarillo-verdoso con una banda anaranjada...: son verdaderamente preciosas esas "tulipas":


Los frutos surgen en el seno de las flores; tienen forma cónica al principio pero luego se desgajan en multitud de sámaras, unidas temporalmente por su base, que contienen dos semillas cada una. Vemos ahora una flor, ya madura, de la que sobresale, por el centro, el "cono" de sámaras... 







Y aquí una flor situada junto al fruto cónico originario de una flor vecina que ya ha desaparecido...








Ahora vemos un conjunto de frutos, con sus sámaras abiertas, en una foto que tiene un cierto aire de pintura abstracta...



En esta otra fotografía vemos capullo y viejo fruto, juntos:




Es un árbol muy decorativo, señorial, alegre: por ello cada vez se cuenta más con él en nuestros parques y jardines. 




Este de la izquierda ha sido plantado recientemente en el precioso campus de la Universidad de Navarra 



Acabamos con una nueva perspectiva del árbol de Igualada...



jueves, 3 de abril de 2014

Ciprés fúnebre. Ciprés llorón chino. (Cupressus funebris)




El ciprés "fúnebre" o "llorón" es un árbol de la familia de las "cupressaceas" estimado por su belleza ornamental. 





Puede llegar a medir unos 25 ó 30 metros de altura.





Es una especie "importada" de China en tiempo inmemorial


Este ejemplar está situado en el centro del jardín de la Universidad Central de Barcelona.




Se trata de un jardín pequeño pero riquísimo en especies vegetales.





Es éste un árbol de tonos grises, dotado de ramillas finas muy colgantes que le dan el aspecto "llorón"


Este otro ejemplar está situado en la falda de la sierra de Collserola, en Can Borní.




La madera de estos árboles es muy estimada y utilizada en construcción.



La corteza, parda o grisácea, es poco gruesa. Con grietas longitudinales.


Este es el tronco del árbol de la Universidad: 

                                                                       Y éste es el tronco del árbol de Can Borní. Se trata de un peculiar tronco que se bifurca en su mismo origen.                                                                                                                                                                                            En cualquier caso intuimos la suavidad de su corteza y sus grietas.          
Las hojas de estos árboles tienen forma de escamas y se imbrican unas con otras cubriendo las ramillas que las sustentan. Miden unos dos o tres milímetros cada una.                                                                                                                              Son hojas de color verde-azulado que, junto con el hecho de que las ramillas son muy colgantes, configuran el peculiar porte de la especie. 






Vemos aquí, a la derecha, un conjunto de ramillas colgantes, con sus hojas. 





Apreciamos ese peculiar color verde-azulado.  











Las inflorescencias masculinas se sitúan al término de las ramillas. Se trata de unas como pequeñas piñas de color amarillo: son los típicos "estróbilos" ó conos característicos de todos los cipreses, y portadores de infinitud de granos de polen:


Los conos femeninos son globosas, más grandes: de unos 10 ó 12 milímetros de diámetro. Están formados por 8 escamas


Como vemos, tienen también la clásica forma de los conos femeninos de los cipreses.


Son de color verde al principio. Pasan a pardos al madurar, en la segunda temporada. Ahora vemos uno de ellos. Cada una de sus escamas libera varias semillas...


Una nueva perspectiva del ciprés de la Universidad de Barcelona en una época en que se presenta menos "fúnebre":


 En efecto, es un árbol "llorón" cuyas ramas generan una especie de mamparas naturales, como biombos, que crean unos espacios sugerentes. Ahora vemos uno de esos "biombos":



                                                                                                                                                                                                                                                                            Por último una fotografía del ciprés de Collserola en un momento en que se presenta verdaderamente "funebre"






sábado, 29 de marzo de 2014

Negundo. Arce americano. Bordo. (Acer negundo)



El negundo, arce que se diferencia notablemente de otras especies de su familia, es un árbol caducifolio, de crecimiento rápido.






Este ejemplar, muy cuidado por los jardineros del Ayunta- miento de Barcelona, está situado junto al portal de la preciosa iglesia  gótica de Santa Ana




Estos otros dos ejemplares están situados en la calle Entenza, también de Barcelona. 


Son árboles de porte redondeado que aquí dan sombra a unos campos de petanca...

De nuevo el de Santa Ana, desde otro ángulo




Vemos más de cerca su tronco. Son troncos de color gris oscuro finamente estriados.                                                                                                                            Se trata de árboles de origen norteamericano pero importados a Europa muy prontamente.                                                                                                                                            En nuestro país es común en parques y jardines y, "subespontaneo", es decir debido a la existencia de aquéllos, en algunos bosques de ribera.



Este es el tronco de otro negundo, más joven, situado también en la calle Entenza. 





Es una foto hecha en los inicios de la primavera; la luz directa del sol hace clarear la corteza...
El recio tronco de uno de los negundos de Entenza permite que crezcan directamente sobre él las hojas, con largos peciolos...
   

Sucede lo mismo en el acer de Santa Ana.

Las hojas del negundo son distintas de las comunes en los arces europeos. No son simples sino compuestas, "pinnadas", compuestas de 3, 5 e incluso 7 foliolos. El foliolo terminal es mayor que los otros y tiende a ser trilobulado y, como los otros, irregularmente dentado.

                                                                                                               He aquí un conjunto de hojas; las "nuevas" nos permiten comprobar con más facilidad la distinción entre unos y otros foliolos. Los foliolos no terminales, que se sitúan en oposición, son de forma ovada; miden hasta 8 ó 10 centímetros de longitud




Más hojas. El haz es más oscuro que el envés.

Es un árbol de rápido crecimiento pero de poca longevidad.  


Es una especie "dioica", es decir, con árboles que dan flores masculinas y árboles que las dan femeninas.




Las flores salen, en primavera, antes que las hojas. Son pequeñitas, se asocian en racimos colgantes de entre 10 y 30 flores. Ahora vemos uno de ellos:


Y, otros dos, cabalgando una ramilla


La inflorescencia que sigue es de flores masculinas: cada una de las flores cuenta con cuatro estambres:


Y ahora una foto ampliada de otra inflorescencia masculina...


Volvemos a la "superficie", es decir: al tamaño macro. Aquí tenéis nuestros ya conocidos negundos que dan sombra a los campos de petanca de Entenza, desde otro punto de vista:






Y este es un peculiar negundo situado también junto a la iglesia de Santa Ana, cuyo porte resulta chocante: la copa de los negundos es redondeada, de ordinario, y esta no lo es... 
Pero, tanto sus hojas como sus inflorescencias nos han permitido catalogarlo como acer negundo.

Más adelante, hablaremos de los frutos: son en doble sámara -como los de todos los arces- con las dos alas en ángulo agudo...

martes, 18 de febrero de 2014

Sabina de Cartagena, "Araar". (Tetraclinis articulata)

La sabina de Cartagena, también llamada "alerce africano" y "araar", en idioma bereber, es una especie autóctona del norte de Africa y del sur de España, particularmente del Sudeste: de la región de Murcia y Cartagena. También de la isla de Malta donde, al parecer, es el "árbol nacional". Es una conífera.




Árbol de no gran tamaño: 8 ó 10 metros; pero que en algunos casos excepcionales, como el de esta foto, puede llegar a 15 ó 16 metros...





Éste, situado en el parque del palacio de Pedralbes de Barcelona, fue plantado en 1923...



Se trata pues de un árbol maduro, longevo: cumplirá los 100 años dentro de poco... 




Aqui, a la izquierda, lo veis enmarcado por un Cedro y unos clásicos arbustos de jardín.






Son árboles de tronco recio, recto, aunque puede estar bien inclinado como sucede en este caso, con corteza estriada longitudinalmente, de color grisáceo o pardo-grisáceo. Vemos ahora el tronco de nuestro poderoso "tetraclinus"; ciertamente muy inclinado... Es un tronco de gran diámetro para lo habitual en esta especie







Aquí tenemos otra sabina de Cartagena. Está situada en Montjuich, en un jardín botánico: ciertamente Barcelona no es el hábitat natural de esa especie




La vemos desde más cerca. Esta sabina no es tan típica como la de Pedralbes: ésta tiene la copa mucho más densa y la copa característica de la especie es poco densa: son copas que dejan pasar casi toda la luz del sol.







La forma de la copa sí es típica: forma aovada. También es habitual la copa cónica.



El árbol de Pedralbes reúne, como veis, dos de  las características referidas: copa muy poco densa y de porte cónico.





Las hojas de estos árboles son muy peculiares.
Son como escamas que se imbrican unas en otras encima de las ramillas: pegadas a ellas. Miden entre 1 y 5 milímetros; se estructuran en grupos de cuatro en cuatro. Quizás con las dos siguientes fotografías os hagáis una idea...


En esta segunda foto, ampliamos un poco la visión...




Es una especie monoica, es decir: tiene las flores -mejor dicho, las inflorescencias o conos- masculinas y femeninas, separadas, en el mismo ejemplar.



Los conos masculinos, muy similares a los que ya conocemos de otras especies de la familia de las "cuprésidas", como el ciprés, miden 8 ó 10 milímetros, están situados en el extremo de las ramillas y tienen escamas opuestas portadoras de abundante polen,



Los conos femeninos son menos numerosos y más grandes. Están formados por cuatro escamas que terminan en una pequeña punta. Tienen forma globosa y un particular color blanco: aquí los vemos: 


Y aquí, más de cerca:


Esa estructura de cuatro escamas motiva que al madurar, tras la fecundación, los conos adopten formas geometricamente complejas:

De hecho, el nombre técnico de estos "tetraclinus" se debe a esa constitución en cuatro escamas: en griego tetra es igual a cuatro... 

Las piñas en que se convierten esos conos femeninos son primero verdes, como hemos visto, y pasan luego a pardas, al madurar; miden unos 15 milímetros. Al abrirse para liberar las semillas adquieren unas formas de notable belleza:


Estas formas alabeadas de la piña abierta y seca le hubieran gustado mucho al arquitecto Antoni Gaudí que estimaba las originales y audaces formas generadas por la naturaleza.


Terminamos con una nueva visión de la tetraclinus del parque de Pedralbes


La madera de estos árboles es muy estimada en ebanistería de lujo: es de grano fino y se trabaja y pulimenta bien.