Árboles con alma


Mi abuelo, ilustre abogado y popular poeta costumbrista altoaragonés, publicó en 1935 una poesía en homenaje a los árboles dedicada a los niños. Se trataba de un poema sencillo, pedagógico, amable: a continuación transcribo la primera estrofa:

"La cuna en que nuestra madre / nos mece en la edad primera, / la lumbre de los hogares / de las risueñas aldeas, / el techo que nos cobija, / los muebles que nos rodean, / las flores que nos perfuman, / los frutos que nos sustentan, / los libros en que estudiamos / y el arca en que nos entierran; / son producto de los árboles / que véis crecer por doquiera" ...

Pues bien, el objeto de este blog es unirme a ese homenaje y dar a conocer los árboles ya que no con versos míos, con fotografías mías... Y con poemas acerca de los árboles de autores consagrados. Por cierto, el resto de la poesía de mi abuelo podéis leerlo en la entrada "Los árboles" de este blog.

sábado, 10 de noviembre de 2012

Morera. (Morus alba)

La morera, también llamada "moral blanco", es un árbol de hoja caduca, originario del Asia Occidental. Su importancia procede de que sus hojas son el alimento ideal, practicamente único, de los gusanos de seda...


Esta morera está situada en el jardín de La Maternidad, de Barcelona. La foto anterior es de Primavera; la siguiente del principio del Otoño. Son árboles no muy altos: pueden llegar a los 12 ó 15 metros. Fueron introducidos en Europa en la Edad Media cuando se conoció aqui la seda...


 






Sus troncos son rectos, con numerosos nudos e irregularidades y una corteza marrón-grisácea de la que pueden obtenerse fibras utilizables en la industria textil...








El tronco se bifurca en largas y recias ramas. se trata de una madera de notable calidad, dura, resistente a la humedad.









Ese tronco corresponde a esta morera, situada en el jardín del Seminario de Barcelona; en la calle Balmes:


Hojas de color verde claro, brillantes por el haz, más claras por el envés; lustrosas. Son hojas simples, que surgen de forma alterna; con largo peciolo...






Se trata de hojas ovales, grandes -de 8 a 12 centímetros- acabadas en punta, con borde dentado.





Son asimétricas; a veces se dividen en lóbulos.





Los frutos, pequeñas drupas, se agrupan en apretadas infrutescencias: son las "moras":





Las moras son blancas; pueden pasar a rosadas e incluso a rojo oscuro






Esos frutos son comestibles aunque algo insípidos en relación con los de el "moral" (morus nigra).  Con ellos se hacen zumos y mermeladas...







Vemos ahora frutos rosados, más bien "morados": de hecho esta fruta da nombre al color...







Más frutos "morados" de uno de los árboles del parque de La Maternidad.













Ahora, otra de las moreras de ese parque. Como veis, la copa es densa, frondosa. 





Pienso que estas otras moras, que pasan al color negro, pueden ser de un "morus nigra" más que de un "morus alba". Son moras de la morera o moral del jardín de la Universidad Central de Barcelona. (Cuando me sea posible aclararé esta duda...) 














Más moras de ese último árbol...

sábado, 3 de noviembre de 2012

Caqui. (Diospyros kaki)


El caqui es un frutal -y una fruta- de origen oriental, Chino y Japonés. Llegó a los Estados Unidos en torno a 1800 y a España en 1870. He aquí unos cuantos caquis en pleno proceso de maduración:



El caqui es un árbol de la familia del ébano, con excelente madera, usada, por ejemplo, para hacer piezas torneadas, palos de golf, etc... Puede llegar a medir unos diez ó doce metros. Éste es un ejemplar "rústico" plantado en la masia de Can Patxau, en el Vallés.


Son árboles de copa muy amplia, frondosa, más o menos redondeada. Vemos el anterior caqui, desde otra perspectiva: son árboles con pocas ramas, muy abiertas: de ahí la amplitud de la copa... 


También se han plantado algunos caquis en parques y jardines.  Éste está situado junto al Palacete Albeniz, de Barcelona. Se trata de un ejemplar muy "distinguido" y elegante, en comparación con el de Can Patxau:


Pero su cultivo más generalizado, digamos "industrializado", tiene como objeto la comercialización de su fruta. En particular de la variedad "Rojo brillante" que apareció de modo más o menos espontáneo en la Ribera del Xúquer, en Valencia, a mediados del siglo XX.









Éste, palaciego, se presta a los paseos dominicales...



Sus troncos son rectos, cortos, con la corteza gris, muy agrietada.




Su magnífica madera se utilizó también para fabricar lanzaderas para telares...





Este es el tronco del ejemplar del palacete.

Las hojas son elípticas, simples, alternas, con ápice agudo. Comprobamos que su haz es de color verde muy oscuro; el envés es más claro 










Son hojas muy gruesas, grandes, de unos 12 ó 15 centímetros, con margen entero.



El cáliz de las flores se mantiene  visible durante la formación de la fruta y la maduración



He aquí un caqui en formación:  


Y he aquí unos caquis maduros. Son frutos en baya, que hay que tomar muy maduros pues sino resultan astringentes... 


La frutas, los caquis, del caqui del jardín del palacete Albeniz son excelente alimento para los pájaros de Montjuich:



Y los cultivados, sobre todo en la Ribera del Júcar y en la Ribera del Segura, son excelente postre para nosotros... Tradicionalmente se toman con cucharilla, muy maduros y blandos: es el caqui denominado "classic"...


... pero recientemente, mediante una recolección temprana y un peculiar tratamiento, en Valencia y Murcia se han conseguido caquis de pulpa dura, que se comen como una manzana... Se les denomina "Caquis Persimón"

Terminamos con una bella perspectiva del árbol de Can Patxau en una tarde de primavera:







sábado, 27 de octubre de 2012

Árbol del paraiso. Arbre del paradís. (Elaeagnus angustifolia)

El árbol del paraiso, también llamado "Olivo de Bohemia", "Olivo del paraiso", "Pangi", es un árbol caducifolio, de origen asiático, que se cultiva en Europa por su belleza ornamental. Se parece al olivo por el color glauco, casi plateado, de su porte. En efecto, aquí vemos un gran elaeagnus situado en Miramar, en Barcelona...



El tronco de este gran elaeagnus da lugar desde su inicio a tres grandes y robustas ramas. La corteza es pardo-oscura; como vemos: muy resquebrajada... 



Como es lógico, ese espectacular tronco condiciona la forma de todo el árbol, que ahora vemos más claramente: 



Es una especie de rápido crecimiento. Llega a medir unos 8 o 9 metros. He aquí un ejemplar más adecuado para un ámbito urbano:


A veces es arbustivo: en esos casos, sus ramas son espinosas; no lo son en los árboles bien desarrollados, como éstos de la plaza de la Reina María Cristina de Barcelona. Vemos abajo un conjunto de ellos situado justo delante de la Residencia de Oficiales de la ciudad.








El tronco de este ejemplar de la plaza de María Cristina, tronco de apariencia más normal, muestra también  una corteza muy resquebrajada. 






Tiende a un color marrón oscuro. 











Es un árbol que se ramifica desde muy abajo, como sabemos. 






Tiene además pequeños brotes que surgen directamente del tronco como aquí vemos...


Las ramas son abundantes y largas. En su juventud son de color grisáceo. Dan lugar a una copa amplia, redondeada



Técnicamente se denomina "elaeagnus", olivo en griego, por su semejanza con esa especie. El adjetivo "angustifolia" se refiere a la estrechez de sus hojas 











En efecto, sus hojas son estrechas simples, lanceoladas u oblongas.







Son alternas; miden entre 5 y 8 centímetros.



Son hojas de bordes enteros y color verde-mate por el haz y plateado por el envés:


Sus flores son hermafroditas, actinomorfas, es decir, con simetría radial. Constan de una formación tubular de cerca de 10 milímetros, plateada por fuera y amarilla por dentro, que queda rematada por cuatro lóbulos amarillos más o menos triangulares:



Son flores pequeñas, amarillas y muy perfumadas. Surgen al final de la primavera.










Su fruto, en drupa, se parece al del olivo y también al del azufaifo o "ginjoler". 







Miden unos dos centímetros. Al madurar toman ese bonito color rojo...







Los frutos, primero verdes y luego rojos son comestibles. Una vez secos saben a nuez. 






Al parecer, en Oriente se utilizan en repostería y para elaborar una bebida alcohólica








Vemos un par de frutos bien maduros. Los recubren unas escamillas plateadas










Una última foto del conjunto de "árbres del paradís" de la plaza de la Reina María Cristina de Barcelona:




domingo, 14 de octubre de 2012

Sauce llorón. Desmai. (Salix babylonica)


El sauce llorón, "desmai" en catalán, es un árbol caducifolio de origen chino. Puede llegar a medir 12, 15 e incluso 20 metros. Su porte es redondeado, amplio, de gran belleza.


Ese fantástico "desmai" se encuentra en Capdevanol, cerca de Ripoll: es el mayor sauce llorón de esta colección y también el mayor de ese precioso pueblo 


Otro "llorón" de Capdevanol. Las ramas "pendulares" de estos árboles pueden llegar hasta el suelo: los situados en calles o carreteras deben ser podados para permitir el paso... Vemos ahora la alineación de "desmais" junto a la carretera que lleva al Pirineo:


Este es un sauce llorón que no interrumpe ningún paso. Está en Sant Cugat del Vallés. Comprobamos cómo sus ramas casi tocan el suelo. Es un árbol llamativo: tiene algo de animal mitológico.


Este, por el contrario, es más urbano: está en la avenida de Pedralbes de Barcelona.

Sus troncos son rectos, con corteza pardo oscura, muy fisurada









Aquí, a la izquierda, el impresionante tronco del primero de los árboles de Capdevanol.



















Las ramas son delgadas, flexibles, largas, colgantes...


Esa forma de las ramas da al árbol su peculiar fisonomía, globosa, redondeada, "llorona"






Las hojas son lanceoladas, estrechas, de unos 7 a 12 centímetros de largas...





Son verdes por el haz; glaucas por el envés. De  ahi el particular colorido de esos árboles, debilmente plateados...






Hojas con bordes ligeramente aserrados y peciolos muy cortos









Hojas "acuminadas", es decir, que disminuyendo poco a poco de anchura, terminan en punta... Son "glabras": sin pelos



Las inflorescencias, brotan en primavera, junto con las hojas. Se trata de amentos cilíndricos, de dos a cinco centímetros de largo con pequeñas flores de color amarillo pálido.






Las flores masculinas disponen de dos estambres libres. Vemos aquí un insecto libando en una de las flores.










Ahora vemos, más de cerca y ya sin insecto una de esas fotogénicas inflorescencias:



Unos peculiares parásitos, microscópicos, los ácaros, obligan al sauce a generar unos deformes conjuntos de hojas: al parecer las florecillas de las inflorescencias se convierten en una amasijo informe de hojitas. Los resultado de ese tipo de "enfermedad" se denominan "agallas" en todas las especies en que sucede algo así, y en particular, se denominan "escobas de bruja" las agallas de estos sauces, especialmente grandes y feas...  Aqui vemos una de ellas:


Y aquí vemos más agallas "escobas de brujas". Disminuyen  notablemente la armonía y belleza de nuestros "desmais"


Por último, las agallas se secan y sus oscuros restos quedan colgando el árbol..., afeándolo ciertamente.


Recuperamos ahora la visión optimista que pretende trasmitir este blog, incorporando la foto de un precioso sauce llorón situado en Vallbona, junto al cauce del río Besós...