Árboles con alma


Mi abuelo, ilustre abogado y popular poeta costumbrista altoaragonés, publicó en 1935 una poesía en homenaje a los árboles dedicada a los niños. Se trataba de un poema sencillo, pedagógico, amable: a continuación transcribo la primera estrofa:

"La cuna en que nuestra madre / nos mece en la edad primera, / la lumbre de los hogares / de las risueñas aldeas, / el techo que nos cobija, / los muebles que nos rodean, / las flores que nos perfuman, / los frutos que nos sustentan, / los libros en que estudiamos / y el arca en que nos entierran; / son producto de los árboles / que véis crecer por doquiera" ...

Pues bien, el objeto de este blog es unirme a ese homenaje y dar a conocer los árboles ya que no con versos míos, con fotografías mías... Y con poemas acerca de los árboles de autores consagrados. Por cierto, el resto de la poesía de mi abuelo podéis leerlo en la entrada "Los árboles" de este blog.

lunes, 21 de octubre de 2013

Adelfa. Baladre. (Nerium oleander)

La adelfa, baladre, laurel de flor, etc... es una planta arbustiva de hoja perenne;  puede llegar a ser un arbolillo de poco porte: 5 ó 6 metros. Es muy conocida en el Mediterráneo desde siempre por la belleza y abundancia de sus flores de color rosa, en la variedad silvestre.


Está presente en casi todos nuestros parques, en la mediana de muchas autopistas, en numerosos jardines. Aquí vemos las adelfas de un paseo de Pedralbes, en Barcelona. Como arbustos son altos, hasta 3 ó 4 metros.

 Es importante saber que es una planta muy venenosa, para los hombres y también para los animales domésticos. Muy, muy venenosa: consumida, incluso en poca cuantía, sean ramas, hojas, tronco, etc..., puede ocasionar la muerte. 


La anterior adelfa está en el lateral de la Avenida Diagonal. La siguiente delante del parque del palacio de Pedralbes.


Y esta es un ejemplo de adelfa podada para que sea un árbol. Esa adelfa está como árbol decorativo, junto con muchas otras, en las aceras de las calles del barrio de Il Parioli, en Roma: 

Como veréis, conserva la forma ovoidal de su follaje, que es compacto y desordenado. Su tronco  es grisáceo,  grueso para el pequeño tamaño del árbol


He aquí un conjunto muy típico de los baladres de nuestros jardines: varios ejemplares juntos que producen una gran copa; en este caso, en el Jardín de la Maternidad.

Aquí vemos los troncos paralelos de uno de esos grupos de adelfas; son tallos rectos, erguidos, grisáceos:


Y el conjunto de baladres del parque de la Maternidad con sus flores primaverales, de color rosa.


Las hojas son perennes, enteras, lanceoladas, acabadas en punta, de color verde intenso. Son coriáceas; miden entre 10 y 20 centímetros de largo.

Su nervio central es mucho más claro, prominente, sobre todo en el envés.

Las flores, muy numerosas y agrupadas en corimbos terminales -un tipo de inflorescencia- tienen una corola de cinco piezas soldadas en su base a modo de tubo: 


Rodeando la terminación del "tubo" de la corola dispone de una corona de apéndices: se ven bien en la foto anterior  


Su color natural es el rosa; también quizás el blanco. Pero, cultivándolas para jardinería, se ha llegado a más de 400 variedades, de muy distintos colores: rojo, amarillo, púrpura, salmón, cobre, etc... Aquí tenemos unas rojas:

En esta foto se ve bien la estructura de las flores

Por último, dos fotografías más de las clásicas, rosas:

Y, además, una adelfa semi-rústica: plantada junto a una era, en Can Patxau, en el Vallés Occidental. 


miércoles, 16 de octubre de 2013

Membrillero. Codonyer. (Cydonia oblonga)

El membrillero, "codonyer" en catalán, es un árbol caducifolio, de hasta 4 ó 5 metros de altura, ya conocido, cultivado y estimado desde hace milenios. Procede del Asia oriental: Turquía, Iran, etc. Vemos un ejemplar de su característico fruto, una "poma" similar a las peras, pero un poco deforme...




Árbol de copa irregular, un poco caótica. Soprende que en unos arbolillos más bien pequeños se asiente multitud de frutos grandes y pesados. 


Los nuevos brotes son peludos, las ramas viejas, lampiñas. El tronco es tortuoso, con corteza lisa, grisácea, que se agrieta y desprende en escamas con la edad. Vemos uno de esos rudos troncos: pertenece a uno de los membrilleros del parque de Cervantes, de Barcelona:


Sus hojas miden entre 5 y 10 centímetros. Con margen entero y forma que varía de oval a redondeada.



Son hojas alternas. Con peciolo corto. Su haz es "glabro" -sin pelos, lampiño-, su envés, "tomentoso", es decir: peludo...


Aunque no lo apreciamos en estas fotografías, la superficie del envés de las hojas está poblada por multitud de pequeños pelos blancos.


Las flores aparecen en Marzo-Mayo, más tarde que las hojas. Cuentan con 5 pétalos, blancos o rosáceos, y multitud de estambres, unos 20. Las flores de nuestro "blog", un poco tardías, desmerecen: los grandes pétalos blancos han desaparecido ya...




Pero, al menos, vemos muy bien los estambres.

Y vemos también en estas fotos, que están algo amplia-das la pelusa que cubre el envés de las hojas.

Los frutos jóvenes están recubiertos de una auténtica "borra" de pelos grises. 





Aquí, al lado lo ve-mos:








Conforme la fruta va madurando, va perdiendo su cobierta de pelos...


Por fin, los membrillos aparecen, amarillo-dorados, lustrosos, brillantes, apetecibles... con un gran aroma. Pero es un fruto muy áspero y duro: no suele comerse sin un tratamiento previo. Lo oportuno es tomarlos en forma de "carne de membrillo", "dulce de membrillo", "codonyat".